Verde.
Ella era puro bosque, puro verde siempre, como la hoja perenne de un ciprés. Tenía enredado en los cabellos todas las brisas que pasaron entre sus hojas, y a veces estos se mecían como se mecen las ramas de los árboles, y si aguzabas muy bien el oído, escuchabas el "shhhhh" del viento al filtrarse entre ellas...
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