sábado, 4 de enero de 2014

Verde.

Ella era puro bosque, puro verde siempre, como la hoja perenne de un ciprés. Tenía enredado en los cabellos todas las brisas que pasaron entre sus hojas, y a veces estos se mecían como se mecen las ramas de los árboles, y si aguzabas muy bien el oído, escuchabas el "shhhhh" del viento al filtrarse entre ellas...

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