todavía me acuerdo
unos minutos cada día
y tardes enteras los domingos
de lo que eran tus manos
entrelazadas con las mías
o sobre mis caderas
manos grandes
uñas carcomidas
yemas gordas
falanges irregulares
pero aún así,
manos tibias
protectoras ante todo
manos amables
dedos que aprietan
con fuerza
para no
dejar
(me)
c
a
e
r
No hay comentarios:
Publicar un comentario